
Amarte a ti es como besar la nieve. Amarte distante y lejana es imaginarte y que seas de aire.
Amarte es circular por una calle mojada sin nadie a quien saludar.
Amarte sin estar es disfrazar mi soledad. Me tiro encima de la miseria, para que pronto vengas a burlarte.
Si ya no digo tu nombre es para que me regales tu adios.
Alguna vez te besaba, alguna vez te dormias.
Alguna vez mendigaba todo este cariño que hoy te devuelvo.
Me preparé con gestos inconsientes.
Arregle mis dedos para tu pelo.
Me subi sobre un cajon para mirarte.
Y bailé con tu cintura entre mi cuerpo.
Ahora que los vientos me destrozan.
Ya no estan mis gestos, y enmudecen tranquilos ya mis dedos.
Se rompió el cajon donde te miraba.
Secos de dolor la cintura en el cementerio.
Pero algun dia amaneció, creía.
Viniste hasta mi puerta a buscarme.
En otro domicilio donde ya no vivía.
Claramente acostumbrado a ser polvo, a ser miedo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario