Las tardes rojas de cielo revuelto.
Tu cara pasando por mi mente enmudece.
Solo quería el afecto ambulante.
De tus manos sonrientes de verme y tenerme.
La dicha de todo se ha ido de pronto.
Vacio y sincero te busco en cansancio.
Tenias que morir en un eco apagado!
Que hago ahora con todo este insomnio?
No ves que sufro la pena de tu boca.
En labios dolorosos he dicho tu nombre.
En miradas de ternura te he imaginado.
Y hasta la misma ironia parece tan tierna.
Despues de matarme y matarme cien veces.
Tus palabras de vidrio cortaron el aire.
Quien fuera desorden de pelo envolvente.
y ser tesoro de tus manos sonriente.
1 comentario:
Pucha mi niño, la vida nos golpea duro, pero Dios sabe porque hace las cosas y el nos tiene algo bueno preparado, para que los dos lo vivamos...solo espero volver a saber de ti pronto...encerrarte en tu pena no sirve de mucho, almenos eso es lo que yo creo, tu compañia en su momento me sivio de mucho y hoy me hace falta, asi que animo amiguito y no se me desconecte, porfa...cuidese mucho y recuerde que detras de esta pantalla hay alguien que todas las noches lo espera...te quiero mucho...
Sara
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