
Asi te pensaba, fresca y sabrosa, nada de silencios
Sin pausas con tu mirar exquisito.
Tus montes sembrados de deleite, con manantiales donde bebo.
Tu sabor humedo, tu aroma dulce.
Asi te pensaba, te esperaba sin tregua para darte lo que es mío.
Sonaban tus besos a mi alrededor.
Me partiras en dos cuando te marches, te subiras detras de mi olvido.
Sinceramente fui tu holocausto, para tu corazon que no había nacido.
Al otro día quedaba rendido entregando entretanto mis hijos al viento.
Subiendo de ti hasta la ultima puerta.
Ahora entierro en silencio, tus palabras que me hieren.
No hay orgullo, ni hay rencores, asi te quiero y te acepto.
Asi comienzo el camino, donde una vez pronuncié tu nombre
No hay comentarios.:
Publicar un comentario